Según informe del Instituto de Política Económica de los Estados Unidos, el 10% más rico de la población estadounidense recibió 100% del crecimiento del ingreso promedio en los años 2000 a 2007, que es el período más reciente de expansión económica.
Y la tendencia sigue lo mismo, y peor. En 2009, el 5% de la población mas rica tuvo el 63,5 por ciento de la riqueza de la nación. La inmensa mayoría, la parte inferior del 80%, sólo el 12,8%.Dentro de este marco, es frustrante registrar hechos como este: Según el New York Times, General Electric (GE) se las arregló para evitar totalmente sus impuestos. Y esto a pesar de las ganancias de $ 14.2 mil millones ($ 5 mil millones en los Estados Unidos). Increiblemente, GE no pagó impuesto alguno en EE.UU, el año pasado. ¿Cómo lo hizo? Facil, con una mezcla de cabildeo en el senado para lograr recortes de impuestos, y una estrategia contable que le permite concentrar sus beneficios en otros países de baja tributación. Así una de las políticas universales que aminora la injusticia social, la de redistribución del ingreso, terminó aniquilada por las prácticas inteligentes de minimizar los gastos y maximizar las ganancias. En esto no solo está GE sino todas las empresas del pais y, tal vez, del mundo.
Mas desesperanzador para Estados Unidos es el echo de que el director ejecutivo de GE, Jeffrey Immelt, es el líder del Consejo Sobre Empleo y la Competitividad creado por el mismo presidente liberal Barak Obama.
¡Pero tranquilos! Todos los cambios se pueden por la via pacífica. Dentro de 500 años.